viernes, 8 de julio de 2011

Capítulo 2

Luna desarrollaba una vida normal , aprobaba todo, bueno casi todo dado que mates y física y química se le resistían, por lo demás iba bastante bien.

El curso estaba terminando y por lo tanto tenía poca cosa que hacer, así que su pasatiempo era estar en Twitter y en Facebook. Al llegar la noche veía la tele y finalmente se iba a dormir. Aquella noche había tormenta, pero no le impidió coger el sueño.

"Al abrir los ojos lo primero que vi fue una mesa de cristal y unas cuantas sillas bastantes conocidas, estaba en mi terraza.
-Luna, ¿qué haces ahí?-me preguntó mi madre.
-No se, quería que me diera el aire-le dije para salir del paso.
Mientras estaba mirando el cielo vi una sombra enorme, al volverme un pájaro enorme movía sus alas al compás de un reloj.
-¡Uauh! ¡¿Qué es eso?!-exclamé.
El pájaro se paseaba por el cielo haciendo acrobacias, obté por cerrar la boca, no quería que entrara algo que no debía.
-¿Has visto eso? ¿Dónde está la cámara?-preguntaba mi madre.
Cuando mi madre volvió con la cámara el pájaro ya no estaba y yo tampoco...

Cuando me quise dar cuenta ya no estaba en mi terraza, estaba en un teatro en primera fila con Lily. Era una obra en la que los personajes eran compañeros de mi insti y de mi cole.
-Buah, ¡esto es un rollo! Aún así me estoy riendo un montón, jajaja-me decía Lily, bueno más bien me chillaba.
-Baja la voz Lily, te van a llamar la atención-le susurré, pero ya era tarde.
La obra paró y las luces se encendieron, una profesora se acercó a nosotras.
-Si pudieran hacer el favor de callar y atender a la obra, nos harían un gran favor.
-Si, perdone, estaremos calladas-le dije avergonzada
Cuando la profesora se fue y la obra se reanudó le di un codazo a Lily como advertencia. Miré atrás y vi caras conocidas y otras que no me apetecía ver. Una mano me tocó el hombro, era Ianca, antigua compañera del cole.
-¿Qué haces ahí Luna? Nos toca salir en el siguiente acto-me dijo.
-¡¿Qué?! ¡Cómo que salir, si no me sé nada!-exclamé.
En ese momento noté alguna que otra mirada en la espalda debido a mi grito.
-Que si te lo sabes mujer, anda vistete-me dijo tirándome del brazo.
Al ponerme en pie ya estaba vestida, llevaba un vestido de princesa medieval.
-Anda mira, sale Shrek en la obra junto con tres ogros más y creo que ya se quien es Shrek...-dijo un chico refiriéndose a mi.
Era David, otro antiguo compañero del cole.
-Ja, Ja, Ja, muy gracioso-le dije mientras le daba una colleja bien dada.
-Es nuestro turno-me dijo Ianca.
-¿Qué tengo que hacer?-le pregunté nerviosa.
-Tan solo di tu frase, ah...acuerdate de entrar al escenario como si fueras en un caballo.
-¡Qué!
No me dio tiempo  a decir nada más, tenía que salir al escenario.
Al final salí con mi caballo imaginario, el público empezó a reírse y yo me puse como un tomate, algo normal. Ianca empezó a decir su diálogo, aunque parecía que no se lo sabía tan bien.
De mi boca empezaron a salir frases sin mi consentimiento.
-Los ojos de mi caballo son como el mar-esa fue una de mis frasecitas cursis.
-¡Qué vienen los soldados!-exclamó Ianca.
-¡Corre!-grité yo.
Corrimos de nuevo en nuestros caballos imaginarios y menos mal que era la última vez ya que, de nuevo, hubo risas.
-Lo hemos hecho bastante bien ¿no?-me preguntó Ianca.
Pero antes de que pudiera responderle un ruido frenético me devolvió a mi cuarto"

En la habitación de Luna un sonido incesante no paraba de sonar, era su despertador. Era sábado por eso la madre de Luna no iba a despertarla como cada mañana. Se quedó una rato en la cama pensativa, sin duda para ella dormir se iba a convertir en su pasatiempo favorito y más ahora que podía tener más de un sueño. Y lo más importante esta vez no había muestras de que su sueño había sido más real de lo esperado.

lunes, 20 de junio de 2011

Capítulo 1

Luna cada noche hacía el mismo ritual antes de irse a dormir. Primero recogía todo lo que no estaba en su sitio, se lavaba los dientes y se despedía de cada miembro de su familia. Una vez finalizado todo el proceso se metía en su cama y se decía: "Estoy lista", cerraba los ojos y daba rienda suelta a su imaginación.
Pasados unos minutos Luna notó que un viento fresco movía su cabello, al abrir los ojos vio que ya no estaba en su habitación y desde luego tampoco en su cama.

"Miré a mi alrededor y vi que me encontraba en una excursión de mi clase, de repente una mano me tocó el hombro.
-Hey! ¿qué te pasa? Venga tenemos que entrar al hotel a registrarnos.
Era una de mis amigas que se había percatado de mi empanamiento matutino.
Le dediqué una sonrisa y la seguí junto con los demás al interior del hotel. 
Al llegar a mi habitación me tiré encima de la cama, sabía perfectamente que todo era un sueño, igualmente sentía curiosidad por lo que iba a ocurrir. El profesor pasó por las habitaciones diciendo que tocaba escalada y que nos preparásemos bien. Tenía bastante experiencia escalando así que no estaba nerviosa. 
Cuando ya llevábamos un buen rato escalando y andando cautelosamente por la montaña escuché un grito que me paralizó. Me volví y vi que era una de mis amigas, Lily, estaba colgada de una rama, que por su apariencia no parecía que fuera a aguantar mucho más. Sin pensármelo dos veces la agarré, pero no podía subirla, no tenía la suficiente fuerza. Me puse a gritar como una loca para que alguien me ayudara. Finalmente con ayuda de dos chicos conseguimos cogerla, ella estaba llorando del susto y no pude evitar llorar yo también.
-¡Muchas gracias Luna!-me dijo entre lágrimas.
A la vuelta dejamos a Lily descansando en su habitación. Pasé una hora en mi habitación pensando en lo reales que eran los sueños. Un golpe en la puerta me devolvió a la tierra, aunque no la verdadera. Era mi profesor que pasaba por las habitaciones diciéndonos que tocaba hacer orientación por el bosque. Me preparé todo lo necesario y fui a ver a Lily que se encontraba dormida en al cama. En el pasillo vi que había camisetas tiradas por el suelo, eran de Amaia, otra de mis amigas. Entré en la habitación y lo único que veía eran camisetas, había de todos los colores, formas y tamaños.
-Amaia, ¿estás ya?-le pregunté mientras intentaba abrirme paso.
-¡No! Aún no sé que camiseta ponerme, anda toma esta-me contestó un tanto alterada.
A la cara me llegó una camiseta que la verdad, me gustó bastante, pero no me apetecía cambiarme.
-Anda quedatela, yo me quedo aquí porque no sé que ponerme. 
Me dirigí al bosque no sin antes dejar mi nueva adquisición en mi habitación pesando que ojala la pudiera tener realmente. Cuando llegué al bosque vi que algunos de mis compañeros y mi profesor ya estaban allí. El bosque tenía un aspecto de viejo, estaba lleno de telarañas y moho. De repente escuché un extraño sonido y vi como algo se acercaba rápidamente hacía mi. Noté un dolor en el brazo, éste se iba extendiendo cada vez más, descubrí que los causantes de aquellas heridas eran unos murciélagos que no paraban de morderme y no solo a mi, a mi profesor también.
Los murciélagos se fueron, pero apareció un hacha (no sabía de donde había salido, es lo que tiene un sueño que no te esperas nada). que fue directa a las piernas de mi profesor y se las cortó de un solo hachazo!!! Exclamé horrorizada.
-Tranquilos, estoy bien-dijo con voz temblorosa.
Se desplomó al suelo, estaba todo lleno de sangre.
-Vale, no estoy bien, Luna, encuentralo...
Esas fueron sus ultimas palabras.
-Nooooooo-grité.
-Creo que deberías darte prisa ya que el veneno podría hacer efecto en cualquier momento.
Aquella voz sonó desde el interior del bosque. Una figura masculina se asomó, era un hombre de treinta y pocos, llevaba sombrero y aún más inquietante: colmillos.
-¿Quién eres tú? ¿De qué veneno hablas?-le pregunté algo asustada.
-Verás, como habrás podido deducir soy un vampiro y mis amigos nocturnos al morderte te han introducido un veneno que se activa si sufres una herida, por pequeña que sea. Pero no te preocupes te doy 24 horas para que intentes encontrar un antídoto. Cuando pasen las 24 horas te perseguiré, así que ya sabes, date prisa y procura no hacerte ningún rasguño.
No me lo pensé dos veces y eché a correr lo más deprisa que pude. Salté las ramas que encontraba a mi paso e iba de árbol en árbol!!??
-Uauh, no sabía que pudiera hacer esto-me dije algo sorprendida.
Por fin salí del bosque, me pregunté que había pasado con mis compañeros. Cambié enseguida de pensamiento, necesitaba con urgencia un antídoto y no tenía ni idea de donde lo iba a encontrar. Alcé la vista al frente y vi un tren abandonado, en uno de los vagones vi una luz. Cuando estuve lo suficientemente cerca del vagón observé a una anciana.
-¿Quieres algo?-me preguntó.
-¡Por favor necesito un antídoto!-le grité con voz histérica.
En ese momento escuché una voz que no procedía de mi sueño..."

Era la madre de Luna que la llamaba desde hace un rato para que se levantara. Ella se levantó un poco aturdida del sueño, había dado muchas vueltas en la cama y se encontraba algo mareada.
-Tengo que ir al insti uff...-se dijo.
Se levantó y se dispuso a hacer su rutina diaria para ir al instituto. Aunque un sentimiento extraño le recorría el cuerpo, había sido tan real el sueño...se miró los brazos y tenia pequeñas marcas en el brazo y le dolía. Parece ser que no había sido un sueño del todo...

domingo, 19 de junio de 2011

Prólogo

Luna era una chica normal de 16 años. Todos la veían como la chica aplicada, que estudia mucho y queda con sus amig@s para pasar el rato. Pero...detrás de todo esto había una parte de ella que desconocían.
Muchos tenemos algún que otro sueño o pesadilla mientras dormimos y por la mañana ya no lo recordamos, pero Luna cuando tenía un sueño era como si se teletransportara a un mundo diferente y lo viviera como si estuviera pasando de verdad.
Cada sueño es totalmente diferente y por eso estoy aquí, para contaros cada uno de sus alocados sueños como si estuviera dentro de su piel.