lunes, 20 de junio de 2011

Capítulo 1

Luna cada noche hacía el mismo ritual antes de irse a dormir. Primero recogía todo lo que no estaba en su sitio, se lavaba los dientes y se despedía de cada miembro de su familia. Una vez finalizado todo el proceso se metía en su cama y se decía: "Estoy lista", cerraba los ojos y daba rienda suelta a su imaginación.
Pasados unos minutos Luna notó que un viento fresco movía su cabello, al abrir los ojos vio que ya no estaba en su habitación y desde luego tampoco en su cama.

"Miré a mi alrededor y vi que me encontraba en una excursión de mi clase, de repente una mano me tocó el hombro.
-Hey! ¿qué te pasa? Venga tenemos que entrar al hotel a registrarnos.
Era una de mis amigas que se había percatado de mi empanamiento matutino.
Le dediqué una sonrisa y la seguí junto con los demás al interior del hotel. 
Al llegar a mi habitación me tiré encima de la cama, sabía perfectamente que todo era un sueño, igualmente sentía curiosidad por lo que iba a ocurrir. El profesor pasó por las habitaciones diciendo que tocaba escalada y que nos preparásemos bien. Tenía bastante experiencia escalando así que no estaba nerviosa. 
Cuando ya llevábamos un buen rato escalando y andando cautelosamente por la montaña escuché un grito que me paralizó. Me volví y vi que era una de mis amigas, Lily, estaba colgada de una rama, que por su apariencia no parecía que fuera a aguantar mucho más. Sin pensármelo dos veces la agarré, pero no podía subirla, no tenía la suficiente fuerza. Me puse a gritar como una loca para que alguien me ayudara. Finalmente con ayuda de dos chicos conseguimos cogerla, ella estaba llorando del susto y no pude evitar llorar yo también.
-¡Muchas gracias Luna!-me dijo entre lágrimas.
A la vuelta dejamos a Lily descansando en su habitación. Pasé una hora en mi habitación pensando en lo reales que eran los sueños. Un golpe en la puerta me devolvió a la tierra, aunque no la verdadera. Era mi profesor que pasaba por las habitaciones diciéndonos que tocaba hacer orientación por el bosque. Me preparé todo lo necesario y fui a ver a Lily que se encontraba dormida en al cama. En el pasillo vi que había camisetas tiradas por el suelo, eran de Amaia, otra de mis amigas. Entré en la habitación y lo único que veía eran camisetas, había de todos los colores, formas y tamaños.
-Amaia, ¿estás ya?-le pregunté mientras intentaba abrirme paso.
-¡No! Aún no sé que camiseta ponerme, anda toma esta-me contestó un tanto alterada.
A la cara me llegó una camiseta que la verdad, me gustó bastante, pero no me apetecía cambiarme.
-Anda quedatela, yo me quedo aquí porque no sé que ponerme. 
Me dirigí al bosque no sin antes dejar mi nueva adquisición en mi habitación pesando que ojala la pudiera tener realmente. Cuando llegué al bosque vi que algunos de mis compañeros y mi profesor ya estaban allí. El bosque tenía un aspecto de viejo, estaba lleno de telarañas y moho. De repente escuché un extraño sonido y vi como algo se acercaba rápidamente hacía mi. Noté un dolor en el brazo, éste se iba extendiendo cada vez más, descubrí que los causantes de aquellas heridas eran unos murciélagos que no paraban de morderme y no solo a mi, a mi profesor también.
Los murciélagos se fueron, pero apareció un hacha (no sabía de donde había salido, es lo que tiene un sueño que no te esperas nada). que fue directa a las piernas de mi profesor y se las cortó de un solo hachazo!!! Exclamé horrorizada.
-Tranquilos, estoy bien-dijo con voz temblorosa.
Se desplomó al suelo, estaba todo lleno de sangre.
-Vale, no estoy bien, Luna, encuentralo...
Esas fueron sus ultimas palabras.
-Nooooooo-grité.
-Creo que deberías darte prisa ya que el veneno podría hacer efecto en cualquier momento.
Aquella voz sonó desde el interior del bosque. Una figura masculina se asomó, era un hombre de treinta y pocos, llevaba sombrero y aún más inquietante: colmillos.
-¿Quién eres tú? ¿De qué veneno hablas?-le pregunté algo asustada.
-Verás, como habrás podido deducir soy un vampiro y mis amigos nocturnos al morderte te han introducido un veneno que se activa si sufres una herida, por pequeña que sea. Pero no te preocupes te doy 24 horas para que intentes encontrar un antídoto. Cuando pasen las 24 horas te perseguiré, así que ya sabes, date prisa y procura no hacerte ningún rasguño.
No me lo pensé dos veces y eché a correr lo más deprisa que pude. Salté las ramas que encontraba a mi paso e iba de árbol en árbol!!??
-Uauh, no sabía que pudiera hacer esto-me dije algo sorprendida.
Por fin salí del bosque, me pregunté que había pasado con mis compañeros. Cambié enseguida de pensamiento, necesitaba con urgencia un antídoto y no tenía ni idea de donde lo iba a encontrar. Alcé la vista al frente y vi un tren abandonado, en uno de los vagones vi una luz. Cuando estuve lo suficientemente cerca del vagón observé a una anciana.
-¿Quieres algo?-me preguntó.
-¡Por favor necesito un antídoto!-le grité con voz histérica.
En ese momento escuché una voz que no procedía de mi sueño..."

Era la madre de Luna que la llamaba desde hace un rato para que se levantara. Ella se levantó un poco aturdida del sueño, había dado muchas vueltas en la cama y se encontraba algo mareada.
-Tengo que ir al insti uff...-se dijo.
Se levantó y se dispuso a hacer su rutina diaria para ir al instituto. Aunque un sentimiento extraño le recorría el cuerpo, había sido tan real el sueño...se miró los brazos y tenia pequeñas marcas en el brazo y le dolía. Parece ser que no había sido un sueño del todo...

5 comentarios:

  1. Queria Luna, ¿ qué te tomas antes de dormir?
    Y ahora, querida naza, me has dejado sin palabras, nunca mejor dicho xD

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  2. Ha estado muy bien el primer capi. A ver qué otros sueñecicos tendrá Luna :)

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  3. Me ha gustado mucho, son de lo más extraños los sueños de.. Luna, jeje.
    Me gusta tu forma de explicarlo todo, te expresas muy bien :)
    Cuenta conmigo para seguir leyendo las historias de Luna ^^ Besicos!

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  4. Me alegro de que os guste, el próximo capitulo tratara en un teatro...solo os adelanto esto.

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